Para el Centro Educativo Morelia el término INCLUSIÓN significa aprecio por las diferencias y ello aplica a toda la comunidad educativa (maestros, padres, estudiantes, administrativos, coordinadores).

La inclusión, más que un concepto es la actitud personal de respeto y apertura que cada quien asume ante los demás, por ende, el éxito de su incorporación depende de las personas que con su ejemplo puedan contagiar a otros para ser incluyentes.

El mayor reto ante la inclusión, es, entender que aún con diferentes
características culturales, físicas y capacidades especiales se puede tener una relación, sana y de aprendizaje en la convivencia de seres humanos.

Los estudiantes de la escuela, tanto niños como jóvenes pueden manifestar alguna necesidad educativa especial que puede ser emocional, física, intelectual, de adaptabilidad, conductual, e incluso de adaptación cultural por los estilos de crianza que pueden variar con respecto a la escuela.

El maestro titular del grupo es el directamente responsable del acompañamiento del niño y de hacer los ajustes necesarios en el proceso de enseñanza y evaluación.

Cuando una familia solicita ingreso de un niño con alguna necesidad especial, la escuela analiza si existe la posibilidad y las condiciones para contribuir al desarrollo del estudiante, tales como hacer adecuaciones en las instalaciones de la escuela (en el aula, pasillos o baños), tener vínculo con los apoyos externos (tener sesiones con los terapeutas, diálogo con el maestro o guía sombra, llevar registro de seguimiento). Si se valora que puede ser favorable la intervención y acompañamiento, la escuela define las condiciones requeridas para que sea posible el trabajo conjunto; siempre y cuando, las expectativas de los padres estén de acuerdo con lo que la escuela les ofrece.

La inclusión en la escuela requiere tomar en cuenta el número de estudiantes por grupo con necesidades especiales que pueden ser atendidos en cada grupo. Es importante que antes de aceptar incluir a un estudiante se consideren las características del grupo escolar al que llegará, preguntar al maestro de grupo si acepta el reto, considerar el tiempo que se tendrá que dedicar a la familia y valorar la necesidad de presencia de sombra.

Al integrar a algún niño o joven con necesidades educativas especiales, se comunica a las otras familias del grupo, y se realiza un trabajo de sensibilización con sus compañeros. Se les explica que la escuela entiende y vive la inclusión con empatía, amabilidad, responsabilidad social y creando una convivencia respetuosa y solidaria.

Cuando el estudiante requiere de una guía sombra, son los padres quienes contratan el servicio con personas de su confianza o que forman parte de alguna asociación.

La mayoría de las guías sombra que acuden al CEM son profesionistas capacitados por la asociación ADIGS A.C. (Asistencia a la Discapacidad para la Integración con Guía Sombra, A.C.) ubicados en la ciudad de Morelia, Michoacán. El respaldo de esa organización facilita la comunicación con los otros maestros y padres de la escuela, con los padres de familia del estudiante en cuestión, la elaboración de adecuaciones curriculares acorde a necesidades y el seguimiento de cada caso. Además, con su ayuda, se clarifica cuál es el protocolo de intervención en caso de crisis para respetar ante todo la dignidad de la persona y la integridad del grupo escolar con el que convive.

Para estar mejor capacitados, la escuela busca la constante asesoría de expertos, tales como neuro psicólogos, especialistas en desarrollo del lenguaje, terapeutas de manejo de emociones, así como asesoría legal.

No contamos con un departamento psicopedagógico.

El rol de la guía sombra:

  • Proveer ayuda adicional a los estudiantes con alguna discapacidad.
  •  Facilitar el movimiento y la atención sanitaria, cuando se trata de alguna condición
    que repercute en el aspecto físico.
  • Atender dificultades de aprendizaje y entregar reportes bimestrales a la
    coordinación correspondiente.
  • Mantener comunicación con la maestra o tutor de grupo para contar con los temas
    que se están tratando y hacer las adecuaciones necesarias para el estudiante a su
    cargo.
  • Preparar material de apoyo para facilitar el aprendizaje y desarrollar habilidades, basadas en un entendimiento empático de cada estudiante. Dicho material será revisado y aprobado por coordinadoras y/o tutores.
  • Llegar puntualmente, de acuerdo al horario convenido con los padres de familia.
  • Entregar plan al inicio del ciclo escolar, reportes bimestrales y uno al final del ciclo
    escolar.
  • Supervisar a su estudiante en periodos de clase, almuerzos, salidas.
  • Todas las sombras deben solicitar una reunión mensual con coordinadoras o tutores, para dar seguimiento sobre planeación de trabajos específicos para el estudiante.

La escuela solicita a las guías sombras:

  • No usar aparatos electrónicos dentro de las aulas, especialmente celulares dentro
    del horario

Para salidas y viajes, la escuela puede requerir la asistencia de la sombra. En cuyo caso se pide un comportamiento ético y confidencial en cuanto a la información sobre los estudiantes, ambiente escolar, comunidad y cualquier otra información interna.

Aplican las mismas políticas que a docentes: puntualidad, código de vestimenta y realizar, únicamente, las actividades relacionadas con su trabajo.

Mantener una distancia profesional con el resto de los estudiantes de la escuela. Su objetivo principal es, siempre y exclusivamente, el acompañamiento del estudiante asignado.

En caso de que el desempeño de la sombra no se adecúe a las expectativas, la escuela puede solicitar un cambio de sombra.

En caso de falta de asistencia, debe notificar con anticipación a los padres. Si la ausencia fuera por dos días o más, los padres deberán proveer de suplente.

En algunos casos, cuando la presencia de la sombra es condición para la asistencia del estudiante, los padres deben proveer un sustituto. Si no lo tiene, el estudiante no puede asistir ese día a la escuela.

La escuela debe ser notificada por escrito de cualquier cambio de sombra y la decisión final la tiene la escuela.